Natalia Sergúnina cuenta por qué a Moscú no le asusta la crisis y cuál es la apuesta de las autoridades de la capital

02 noviembre 2015

– Los economistas opinan que esta crisis afectará más a las ciudades grandes, debido al gran peso de los sectores financiero y de los servicios. ¿Cuál es su opinión? ¿Cómo cambia la actividad económica en la ciudad?

– Lógicamente, los factores externos adversos que influyen en la economía rusa no han dejado de lado a Moscú. Al mismo tiempo, según el balance de los primeros ocho meses de 2015, han crecido el volumen de las inversiones en el capital fijo, el volumen de la construcción, el consumo energético y algunos otros indicadores. Las estadísticas fiscales muestran que la actividad empresarial no se va de la ciudad, sino más bien todo lo contrario. Así, el incremento intermensual promedio en el número de autónomos durante 2015 es de dos veces y media la cifra del año pasado. En tanto que antes todos los meses se daban de alta unos 800 empresarios autónomos, entre enero y julio de 2015 ya eran 2000. Es decir, cada día hábil aumenta en torno a 100 el número de empresarios activos en la ciudad.

– ¿Ve usted aspectos positivos en la actual crisis?

–Durante una crisis, la principal tarea consiste en buscar y encontrar aspectos positivos. Un ejemplo elemental es el del precio del alquiler. El coste final del alquiler que existía antes era exagerado. El actual impuesto inmobiliario, calculado para las oficinas en función de su valor catastral, no permite mantener bienes sin uso. Por otra parte, la crisis no permite que los propietarios suban desmesuradamente el precio del alquiler. En este momento, la correlación entre la demanda y el precio se está haciendo más adecuada. En consecuencia, los que antes no podían abrir una pequeña tienda debido a los alquileres desorbitados, pueden permitírselo ahora.

– ¿Qué pasa con los institutos de innovación tecnológica (parques tecnológicos y tecnópolis)? ¿Cuánto ha invertido la ciudad en su desarrollo? ¿Existe alguna evaluación de los ingresos procedentes de la actividad de estos institutos?

– En Moscú se han creado 17 parques tecnológicos y dos tecnópolis (Skólkovo y Moskvá). Su área total es de 814 000 metros cuadrados, la ocupación de las superficies es del 87%. Al mismo tiempo, sólo cinco de ellos son públicos: la tecnópolis Moskvá, los parques tecnológicos Slava, Stroguinó, Mosgosmash y Nagátino. Los demás han sido creados con la ayuda de inversiones privadas. Sus ámbitos son los más diversos: TI, microelectrónica, desarrollo de materiales compuestos para coches de carreras, etc. Un gran número de parques tecnológicos podrían haberse llegado a cerrar, pero los apoyamos, concediéndoles todo tipo de ventajas, en particular, el reembolso de parte de los intereses de los créditos para el desarrollo de la infraestructura o del complejo inmobiliario (hasta 300 millones de rublos para las tecnópolis y hasta 100 millones de rublos para los parques tecnológicos). Hacia principios del año 2017, el número total de parques tecnológicos, tecnópolis y parques industriales podría llegar a crecer hasta los 60.

– ¿Cómo tiene previsto la ciudad desarrollar el área de las zonas industriales?

– De momento, una parte considerable de las zonas industriales no está integrada en el medio tecnológico que se está creando en la ciudad. Muchos propietarios de las tierras las mantienen como un activo, sin desarrollar la producción. El Gobierno de Moscú anima a los propietarios a modernizar y a desarrollar las áreas industriales.

– ¿De qué manera?

– El sistema integral de apoyo a la producción industrial incluye la protección jurídica de las inversiones, exenciones fiscales y la simplificación de los procedimientos administrativos. Para incentivar las inversiones, se conceden tasas reducidas del impuesto sobre las tierras, exenciones para el impuesto sobre la propiedad, tarifas bajas para el arrendamiento de tierras y subvenciones. Pero los incentivos se destinarán a aquellas empresas que cumplan con los criterios de eficiencia que se están estudiando en este momento junto con la comunidad industrial: el volumen de las inversiones e ingresos por hectárea, y los sueldos deberán estar por encima de la media del sector.

Asimismo, se está elaborado un documento programático que define las áreas de la política inversora de Moscú hasta el año 2025 (la estrategia de la inversión); hace poco ha sido aprobado un paquete de proyectos de ley, elaborado por nuestro complejo, sobre los proyectos de inversión prioritarios. Dichos documentos introducen un sistema único de apoyo a los inversores. Incluye exenciones fiscales de entre el 10 y el 25%, además de otras preferencias. En particular, las garantías contra los riesgos no comerciales.

– ¿Se podrá atraer a inversores privados para que participen en proyectos relacionados con las infraestructuras?

– Entre 2013 y 2014 firmamos contratos de partenariado público-privado por un importe de más de 500 mil millones de rublos. Por lo que respecta a proyectos de concesión (construcción de la variante norte de la avenida Kutúzovski y proyectos médicos), los acuerdos firmados se cifran en 75 mil millones de rublos. Los contratos de ciclo de vida para la adquisición y posterior mantenimiento del material rodante para el Metro de Moscú han sido de 245 mil millones de rublos.

 

Fuente: Vedomosti