Entrevista para las cadenas de televisión Rossía 24, Moskvá 24 y el programa “Vesti-Moskvá” del canal Rossía-1

29 mayo 2015

María Rybakova: ¡Buenos días, señor Sobianin! Muchas gracias por reunirse hoy con nosotros. Supongo que sería lógico que la primera pregunta fuera sobre el río Moscova. Lamentablemente, resulta que hoy en día la mayor parte de las zonas ribereñas del río son áreas que no están del todo urbanizadas y que albergan tanto zonas industriales, como algún tipo de factorías. Pero la empresa que ha ganado, propiamente dicho, el concurso de proyectos promete que habrá verdaderos complejos verdes o ecológicos, con zonas peatonales y veredas. En general, ¿cómo se prevé superar estas dificultades y cuánto se tardará en hacerlo?

Serguéi Sobianin: De entre los malecones existentes, se baraja la idea de ampliar un poco el que está enfrente del parque Zariadie, para hacer posible dar una vuelta, sentarse a tomar un café, descansar. Al parecer, es el único proyecto en el que nos hemos decidido a desviar un poco la carretera. Históricamente, en los malecones con los que contamos la calzada pasa muy pegada al río.

La segunda iteración son los parques, que seguirán siendo acondicionados, áreas verdes con acceso al agua; se organizarán zonas de playas, espacios recreativos. Se trata del día a día, del trabajo cotidiano que estamos llevando a cabo.

Y ha dicho usted muy bien, existe también una tercera dirección que son las áreas industriales que en su momento también se arrimaban al río, dada la necesidad de traer cargas o embarcar los productos hechos. Hoy por hoy, muchas de ellas presentan un aspecto nada menos que tenebroso. Mijaíl y yo estuvimos en ZIL y hablamos de que en su área va a aparecer un nuevo malecón, de la primera etapa de planificación que ya hemos licitado, y ya hay inversores – a propósito, hoy hemos estado reunidos con ellos y hemos discutido cómo se va a diseñar malecón, cómo y en qué plazos se va a acondicionar. Nos hemos planteado tenerlo listo para finales del año 2007.

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Yuri Bogdánov: ¿Cómo impactó el año de enfrentamiento de sanciones en la situación en la ciudad, en qué medida se ha sentido la contracción de la economía y si se ha tenido que ajustar algunos planes?

Serguéi Sobianin: No sería sincero si dijera que no nos percatamos de nada, que todo anda a mil maravillas y no hay problemas de ninguna clase. Desde luego que los hay, claro que observamos un pequeño descenso tanto en la industria como en la construcción. Pero no se puede decir que se trate de cosas radicales que hayan derrumbado la economía de la ciudad. En términos de puesta en servicio de bienes inmuebles, estamos al nivel de uno de los períodos récord, como es el primer trimestre del año pasado. En cuanto al volumen de las inversiones, de momento la estadística no registra ningunos cambios a la baja, dado que son procesos inerciales. El poder adquisitivo de los moscovitas ha descendido ligeramente, pero hay que tener en cuenta que lo comparamos con el año 2014, cuando había demanda punta de mercancías, de pisos y de todo lo demás, porque había oscilaciones del tipo de cambio y la gente quería invertir el dinero en algo real.

Yuri Bogdánov: En el mes de febrero, por lo que recuerdo, se aprobó el programa anticrisis de la ciudad. ¿Cómo se está cumpliendo?

Serguéi Sobianin: Los principales elementos del programa anticrisis están cumplidos. Se trata tanto del retraso de pagos de la renta de la tierra en caso de la construcción como de la congelación de alquileres… congelación de las tasas de alquiler para las pequeñas empresas que alquilan bienes inmuebles de propiedad municipal, y de algunas otras cosas. Pero la principal medida anticrisis ha sido mantener la totalidad de los programas urbanos: el bienestar social, las obras de construcción, la construcción de carreteras, de infraestructura y de viviendas. Por una parte, es un importante controlador para la economía de Moscú. Por otra, les mostramos a los inversores que no nos detenemos, sino avanzamos en el desarrollo de la ciudad, lo cual también es muy importante

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Yuri Bogdánov: Señor alcalde, por lo que se refiere a las inversiones, tal y como he dicho antes, ¿qué calado tiene la contracción, en el caso de que se haya registrado? ¿Entra o no el dinero extranjero? ¿Si es que entra, de qué sectores podemos hablar?

Serguéi Sobianin: Por lo general, Moscú ocupa posiciones de liderazgo, de liderazgo mundial entre las megápolis, en términos de volumen y dinámica de las inversiones. Probablemente, solo por detrás de Pequín. En algunos rubros, tales como la construcción de comercios, oficinas, carreteras urbanas, ocupamos la primera posición, y las inversiones en el capital fijo son una especie de controlador del desarrollo de la ciudad. Guían a toda una industria de construcción, creando un gran número de empleos en la metalurgia, industria de los muebles, etc. De ahí que sea importante no solo para Moscú, sino también para el resto del país. Lógicamente, observamos cierto retroceso en algunos ámbitos de desarrollo de la inversión, tales como la construcción de bienes inmuebles comerciales o empresariales. Pero en la construcción de viviendas, a mi parecer, se van a mantener tanto los volúmenes como la dinámica.

Por lo que toca a la construcción de la infraestructura, como ya he dicho antes, vamos a mantener los mismos volúmenes en la construcción del metro, de las carreteras y de las redes de suministro de utilidades, con tal de asegurar el desarrollo ulterior y la atracción de las inversiones.

Yuri Bogdánov: ¿O sea, si es que se registra cierta recesión, se debe, en primer lugar, a la situación económica general y no tanto a la presión de la inversión?

Serguéi Sobianin: No, desde luego que no. Por supuesto que no. Es cuestión de demanda y oferta. Como ya he dicho antes, la demanda de los consumidores, incluida la demanda de inmuebles en Moscú, está mucho más baja con respecto al año 2014. Pero si la comparamos, por ejemplo, con el año 2012, el nivel va a ser más o menos el mismo.

La pregunta es qué es lo que se compara y con qué se compara. Espero que la puesta en servicio del año en curso sea más o menos igual a la del año pasado, pero habrá menos reservas de cara al futuro, ya que se intenta poner en explotación las unidades de construcción en las que ya se ha adelantado, que han superado el nivel inicial y se encuentran en una fase avanzada de ejecución. Tenemos conocimiento de ellas, las vemos, las acompañamos y estamos seguros de que se acabarán de construir. En adelante, en los años 2016-2017, será posible cierta diminución en los volúmenes de puesta en servicio. Pero posteriormente, lo tengo muy claro, se va a corregir. En cuanto a lo que depende de la ciudad, estamos haciendo todo lo posible: hemos acelerado la expedición de permisos, hemos avanzado en los temas vinculados con el desarrollo de proyectos de planificación territorial, y tenemos reservas urbanísticas de entre 70 y 80 millones de metros cuadrados de bienes inmuebles. Es una reserva importante no solo de cara a los próximos años, sino también a mediano plazo.

María Rybakova: ¿Qué pasa con el sector real de la economía? No hace mucho usted promulgó una iniciativa, una propuesta de apoyo, de un beneficio fiscal del 75% para los bienes de instituciones científicas y de investigación. ¿Qué le parece, dada la situación que vivimos, en estos tiempos que no son nada fáciles para estas últimas, en principio, necesitan este apoyo por parte del Gobierno?

Serguéi Sobianin: Sí. Sin lugar a dudas, en un principio no creíamos que los objetos inmobiliarios relacionados con la industria, los edificios administrativos que en realidad son de empresas industriales, tuvieran que ser gravados con un impuesto. Con el mismo impuesto elevado con el que se grava al comercio y a los bienes inmuebles de las oficinas. Por consiguiente, corregimos la situación, haciendo que los impuestos elevados no afectaran al sector real: la industria, las innovaciones e incluso el negocio de la hostelería. Lo hicimos de la siguiente manera: si la mayor parte de un hotel está ocupada por espacios comerciales y oficinas, lógicamente, será gravado como un bien inmueble comercial en función de su valor catastral. Pero en caso de que se trate de un negocio puramente hostelero, lógicamente, la tasa del impuesto debe ser totalmente distinta.

Yuri Bogdánov: Señor alcalde, me gustaría aclarar, en primer lugar, el tema de las comisiones de operación comercial. ¿No ha cambiado el enfoque de esta cuestión?

Serguéi Sobianin: Las comisiones de operación ni siquiera son una carga impositiva complementaria, se trata de un mecanismo de legalización de la economía sumergida. ¿Cómo funciona? De hecho, usted realiza un pago anticipado que cuenta a la hora de calcular el impuesto sobre beneficios. Si usted declara aunque sea un beneficio ínfimo, la comisión no influye de ninguna manera en su actividad económica. Si registra cero beneficios, no funciona nada, no hay nada, solo hay pérdidas, supone una pequeña carga impositiva, pero ésta resulta ser mínima, de 50 rublos trimestrales por metro cuadrado. Para Moscú supone un pago digamos que simbólico.

Hemos realizado bastantes consultas, hemos reunido a empresarios para tener en cuenta todas sus propuestas. De entre todas, hemos elegido las más mínimas, las más favorables para los negocios y hemos aprobado ésta.

María Rybakova: Sugiero que descendamos debajo de la tierra o, más bien, que hablemos de los que pasa allí. En el mes de mayo, a mediados del mes de mayo, el Metro de Moscú celebró su aniversario, sus 80 años de existencia. Se nota que muchas cosas están cambiando, el material rodante se está renovando, se construyen nuevas estaciones. Hablemos un poco de los planes, de los cambios que, en efecto, se van a producir en el metro.

Serguéi Sobianin: En primer lugar, para el año 2017, en el año 2017 empezaremos a suministrar al metro vagones de nueva generación, que nunca se habían producido en Rusia y puede que existan ahora en una o dos ciudades del mundo. El contrato está firmado, y creo que en el 2017 empezarán grandes suministros de material rodante nuevo. Es muy importante para poder renovar el material que está obsoleto física y moralmente. No sería una buena idea recibir coches que no fueran ni viejos ni nuevos. Lo deseable sería comprar productos innovadores, los más punteros. Es lo que daría un impulso tanto a la construcción de maquinaria como a los diseñadores, ingenieros, innovadores, etc.

Yuri Bogdánov: O sea, tengo entendido que son de fabricación rusa.

Serguéi Sobianin: Sí, son de fabricación rusa. La condición inicial de la licitación era que la mayor parte de los repuestos y del ensamblaje, de la producción debía ubicarse en Rusia. Pero se trata de productos totalmente competitivos, en mi opinión, por lo tanto una de las direcciones es ésta – renovación del material rodante.

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Serguéi Sobianin: En general, es un tema importante – desarrollar, además del metro, el transporte ferroviario. Hoy por hoy, está integrado profundamente en el metropolitano. Seguramente, mis colegas tienen razón al considerarlo una especie de proyecto único integrado, ya que el Ferrocarril Circular de Moscú (MKZhD), que estamos construyendo activamente junto con los Ferrocarriles de Rusia (RZD), es de hecho un segundo circuito de enlace del metro. Además de serlo para el metro, es también un circuito de enlace para las rutas radiales de los trenes de cercanías. Antes no tenían un circuito de estas características. Es muy importante que, por una parte, haya posibilidad de hacer transbordo de una línea a otra y, por otra, que todas las modalidades de transporte estén integradas en intercambiadores. Es un megaproyecto que, según me parece, se cumplirá mucho antes que el Tercer Círculo de Transporte del metro. Espero que logremos ejecutar los principales trabajos en uno o dos años.

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Yuri Bogdánov: Vamos a hablar de los proyectos de construcción de gran alcance. Me refiero, en primer lugar, al programa de reorganización de las zonas industriales. Si no me equivoco, incluye aproximadamente 10 proyectos…

Serguéi Sobianin: Son los 10 proyectos que se encuentran en fase de construcción, pero hay muchos más.

Yuri Bogdánov: ¿Cuál es la situación de los proyectos que se están desarrollando? ¿Hay dinero suficiente? ¿Cómo se sienten los inversores? ¿Cuáles son las condiciones de su participación?

Serguéi Sobianin: Tratamos de no financiar esta clase de proyectos, es cosa de los inversores. La mayoría de esos proyectos están avanzando. El año pasado pusimos en servicio dos millones de metros cuadrados. En los años precedentes habíamos dicho que sí, que íbamos a reconstruir y reorganizar las áreas industriales, que estábamos en ello. Pero ahora ya se percibe un resultado visible: de los nueve millones de metros cuadrados, dos son territorios industriales, y en torno a tres millones son los nuevos territorios de Moscú. Es una cuota muy importante, y tengo la certeza de que irá en aumento.

Yuri Bogdánov: ¿Y no se da acaso una situación en la que los inversores dicen: la situación económica es inestable, vamos a esperar, a congelar proyectos, etc.?

Serguéi Sobianin: Lógicamente, afecta a todas las áreas, incluido el desarrollo de zonas industriales. Pero insisto en que es poco probable que se vaya a congelar la construcción residencial. Es probable que se frenen los ritmos de construcción de oficinas, tiendas y otras superficies comerciales, incluidas las antiguas áreas industriales. Pero me parece que las viviendas seguirán construyéndose, ya que tienen más demanda. El número de viviendas en construcción es bastante reducido con respecto a los 12 millones de la población de Moscú. Estamos construyendo unos tres millones, son muy pocas viviendas, no solo para venderlas a los inversores que acuden de otras regiones, sino para los propios moscovitas.

Yuri Bogdánov: En otras palabras, a pesar de una cierta disminución de la demanda de consumidores, tal y como usted ha dicho, no se prevé introducir ningún tipo de correcciones en el desarrollo de las zonas industriales.

Serguéi Sobianin: Es cuestión de precio. Si queremos construir y recibir un 300 por ciento de margen, claro que va a ser imposible.

Yuri Bogdánov: Es lo mismo que pasa con los sueldos: todos siempre quieren…

Serguéi Sobianin: Sí, y siempre que sea un proyecto de inversión razonable, con precios razonables y ofertas razonables para los compradores, estoy seguro de que acabará encontrando consumidores.

Yuri Bogdánov: ¿En qué medida es eficiente atraer dinero privado a proyectos de relevancia social, como es, por ejemplo, el Palacio de Hielo en el área de ZIL?

Serguéi Sobianin: Tenemos la sensación de que la mayor parte de los proyectos de esta índole están siendo financiados por los inversores. Son megaproyectos que están en boca de todos. El estadio Spartak es un magnífico estadio construido totalmente con dinero privado, el estadio Dinamo que está en construcción, el estadio CSKA en Jodynka, que se encuentra en una fase tan avanzada que creo que para finales de año todas las principales estructuras estarán acabadas. El Parque de Leyendas es un enorme palacio de hielo, y a su lado se erige un complejo deportivo para la natación sincronizada y otros deportes acuáticos. Son proyectos de gran calado que se construyen con dinero privado.

Yuri Bogdánov: En este caso no parece posible obtener el 300 por ciento margen. ¿Están dispuestos los inversores a participar en estos proyectos?

Serguéi Sobianin: Tampoco es que se formen colas por conseguir un solar para construir una enorme instalación deportiva. Se requiere un trabajo largo con los inversores, pero, afortunadamente, da su fruto a su tiempo. Además de instalaciones tan grandes, se erigen cada vez más complejos de deporte y salud, guarderías y colegios. Por lo que respecta a las guarderías infantiles, creo que este año el número de los centros puestos en marcha por la ciudad y por los inversores privados pasará a ser equiparable. Se trata de una dirección de trabajo con los inversores que, por un lado, permiten ahorrar el presupuesto y, por otro, desarrollan todos los sectores en los que, probablemente, no contarían con medios presupuestarios suficientes para construir complejos tan grandes.

Yuri Bogdánov: Y, además, es la responsabilidad social del sector empresarial.

Serguéi Sobianin: Desde luego, ésta es también la dimensión social de los negocios. Y no nos olvidemos de los requerimientos. Requerimos que la construcción de viviendas vaya acompañada de acondicionamiento integral de las áreas, que se edifiquen guarderías y colegios y, de ser posible, se construyan complejos de deporte y salud, tiendas, carreteras, etc. Para que sea un producto acabado y no una aglomeración de bloques de hormigón en pleno campo, sin nada a su alrededor. Es algo que ha pasado y pasa con bastante frecuencia.

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Serguéi Sobianin: Gracias. Les deseo muchos éxitos, buen humor y que descansen bien en verano.

Mijaíl Zelenski: Gracias, señor alcalde. 

 

Fuente: Portal del Ayuntamiento y del Gobierno de Moscú

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